jueves, 29 de julio de 2010

Picnic high class


Hoy me he levantado con ganas aventurarme a algún paraje idílico y dejarme llevar por la magia y energía de la naturaleza. Nada demasiado complicado, ni mucho menos. Soy de las salgo corriendo al ver una avispa. Todo soft, fácil y chic a ser posible. Estaría bien abrazarme a un árbol o rodar por una pradera como las de mis vacaciones infantiles en Galicia... En fin, creo que lo más aventurero que me pide el cuerpo es hacer un picnic. ¿Pero porqué nos gusta tanto ir comer y retozar al campo a los humanos? debe ser nuestra vena nómada. Nuestros instintos más básicos nos piden aire libre en vena y contacto directo con la madre tierra. ¿Quién no ha sentido, e incluso se ha dejado llevar, por ese momento sensual e indolente, posterior al apetito saciado en un almuerzo campestre? esa pereza feliz, mecida por el zumbido de los insectos, que da lugar a siestas intermitentes, intimas conversaciones y otros placeres.
Recuerdo que al comienzo del verano pensé que este año, en vez de organizar la clásica cena de amigos en el jardín, haría un picnic al atardecer, de esos que salen las películas inglesas high class, y que lo mismo lo organizan en el campo que en los jardines de su mansión. Vale que es un poco pretencioso comparar los cotagges british y sus hectáreas de maravillosas praderas con el minijardin de mi adosado, pero una vez colocado el atrezzo (mantas, velas y viandas) puede salir un sucedáneo bastante decente. Y sin salir de casa puedes comer sobre el césped y tumbarte después a charlar mientras observas el cielo de verano con una copa vino... es posible que la sensación sea tan intensa como si estuvieras en Mansfield Park o Brideshead. Bueno, está bien, me he pasado tres pueblos, ¡que más quisiera yo!

Pero no me diréis que la idea del picnic no es apetecible. Aunque muchos la asociarán con la etapa dominguera de nuestra infancia, el tuper y el filete ruso, lo cierto es que dándole un poco de glamour a la cosa puede resultar una actividad barata y muy reconfortante para el cuerpo y el espíritu. Creo que deberíamos hacer como los ingleses y lanzarnos la cesta al coche más a menudo para irnos a un bosque cercano, al parque de al lado o al jardín de casa, si es que hay. De mis picknis recuerdo especialmente el que organizamos en el cumpleaños de mi hija mayor, con algunos amigos en el Retiro. Hasta cava y flores llevaron. Resultó de lo más pintoresco. También hemos hecho unos cuantos de lujo. Y no me refiero al contenido, mas bien improvisado, sino al entorno, en los jardines de un Château perdido en el Loira. ¡Que maravilla! Un Atardecer veraniego, un lago en frente y un castillo detrás, esta vez sí a lo lejos. Para no despertar el recelo de los propietarios ni hacer de huéspedes horteras compramos algo discreto; vino, aperitivos, patés y quesos, fruta y un montón de velitas...mmmmm... ¡que recuerdos exquisitos!
Parece ser que el verdadero origen del pic-nic son las antiguas jornadas de caza medievales inglesas, tradición que se mantuvo hasta el Renacimiento, con grandes banquetes al aire libre. Posteriormente tuvo un resurgimiento durante la época victoriana ya para quedarse y extenderse a los americanos y demás mortales.
Según wikipedia: Picnic es una expresión inglesa heredada del francés pique y nique. Y se trata de una comida informal en un espacio abierto, al aire libre, preferiblemente en un lugar con una bonita vista panorámica, a base sándwiches, frutas, huevo duro, galletas, verduras o cualquier alimento que sea liviano y fácil de transportar, tradicionalmente en una canasta de madera....
Estaréis conmigo en que es mucho más que esto y si no mirad:

El buen cine, especialmente el inglés, ha dado escenas bellísimas de relajantes picnics, como el elegantisímo high class de Retorno a Brideshead.
En un Château del Loira nuestro picnic en el lago tenia un telón de fondo espectacular.
Uno de nuestros niños preparando el decorado para la cena campestre.

El arte de Botero no puede resistirse al encanto de un romántico picnic para dos.
Otra vez en el cine inglés, como no. Picnic en Hanging Rockc, aunque sus idílicas escenas esconden una trama inquietante y terrible.

Indudablemente en otros tiempos los picnics fueron más elegantes y pintorescos, como en los sofisticados años 20 y 30 donde la alegría de vivir no estaba exenta de una cuidada estética.
La polémica y premiada película americana Picnic retrata, valiéndose del escenario campestre, a la sociedad sureña americana de los 50.

Monet y Manet crean momentos mágicos en sus maravillosas pinturas de Meriendas campestres.
Aquí estamos, tirados en plena naturaleza. El menaje es directamente de super, pero el paisaje de 10, de verdad, increíble.
Después del almuerzo a algunos hiper activos les da por hacer el pino.
La cesta de mimbre, el mantel de cuadros y el vino son imprescindibles para montar un almuerzo con elegancia, este es en Hayde Park. ¡Menudo lujazo!
La moda, siempre en busca de nuevos escenarios también recrea la voluptuosidad en versión campestre. Este me recuerda a los que se organizaban la Francia del Rey Sol mientras el pueblo se moría de hambre (veasé la peli Vattel para hacerse una idea). Atrezzo de Cristian Lacroix para Vogue.
¿Un estiloso picnic en el Retiro de Madrid sin hacer nada? pues sí, si te lo puedes permitir, hay hoteles que te lo sirven así de bien. Este es de las chicas del Vogue.
Ya veis lo poco se necesita para una tarde relajadita.Un par de cojines y un poco de buen gusto ¿Apetece eehhh?.

Fuente e imagenes: Tommy Hilfiger, Vogue, pongameuncafe.blogspot, Gambrel fuentegobernantahotel.blogspot.es

lunes, 26 de julio de 2010

Impecables y modernas: El lujo suizo

Hoy es de esos pocos lunes que estoy de relativamente buen humor. Mis hijas han aterrizado de sus vacaciones en el extranjero no sólo con mejores "skills" que dirían en mi empresa, sino con mayor madurez e independencia después de exponerse a los retos, absolutamente medidos, de la distancia y la soledad. Además de este regalo que significa tenerlas cerca de nuevo y más listas, se suma la alegría de de las vacaciones inminentes, con su promesa de tiempo libre, sol y mar. ¿Se puede pedir más a la vida? pues no lo sé pero para mí es suficiente. Por el momento vivo este presente que me parece una verdadera suerte.

Y después de este preámbulo personal me meto de lleno en recomendar y alabar una firma que me apasiona y que se hace eco de lo que significa para mí el nuevo lujo: Akris.
Como ya sabe quien me conoce, en moda siempre opino que menos es más, y lo que me gusta en moda es simple, moderno y fácil. Por eso me esfuerzo en encontrar constantemente mujeres o firmas cuyo estilo sea un referente de lo que a mí personalmente me parece más interesante, siguiendo esta idea de la sencillez que creo fundamental hoy en día. Y esto es lo que hace esta firma suiza, de origen familiar: Promueve el nuevo lujo moderno, femenino y discreto a base de elegancia y una silueta sencilla y simple de combinar. Unas palabras de Su diseñador, Albert Kriemler, que resumen su filosofía: "para mí una colección ha tenido éxito cuando se valora en muchas culturas diferentes y es compatible con el estilo de vida de la mujer de hoy, independientemente de la edad o la nacionalidad"

He elegido algunos diseños para ilustrar esta entrada pero la verdad es que si os gusta lo que veis aquí os aconsejo visitar su web http://www.akris.com/ y ver su colección entera que es una delicia.


























lunes, 19 de julio de 2010

Héroes y ángeles de hoy

Me fascina pensar que hay tanta gente solidaria por el mundo. No importa la razón que les mueve, el caso es que están en todos los sitios donde hacen falta, dejándose la vida por los demás. Es simplemente increíble, maravilloso, grande. Deberíamos hablar de ellos cada día.
Tengo una amiga que dice que las personas somos malas por naturaleza y que nada ha cambiado desde los tiempos más remotos en cuanto a destrucción y violencia se refiere. Si rememoramos los acontecimientos más recientes como las últimas guerras o atentados la verdad es que entran ganas de darle la razón. Y no sólo eso, si pienso en mi jefe, mi vecina de al lado o en mí misma, también se la daría. Sin embargo hay tanta gente buena, gente que hace bien su trabajo o lo que sea que tiene que hacer cada día, y tanta que además de hacer eso, hace aún más... realmente no sé que pensar. Me cuesta creer que somos malos, prefiero pensar que tenemos un enorme lado oscuro que nos acecha dentro de la compleja identidad humana. Quizá lo que pasa es que la bondad resulta más difícil de ver porque es lenta y sus efectos discretos. Por otro lado la maldad es muy rápida y hace falta muy poca dosis para obtener resultados desmesurados. Sea lo que fuere no voy divagar más sobre un tema tan complejo y repetir las mismas cosas que todos sabemos ya de sobra. Os dejo un videoclip muy efectista con una preciosa canción a propósito del asunto. Merece la pena.

sábado, 17 de julio de 2010

"Yo soy español, español, español..."

El espíritu del mundial me acompaña este mes. Y es que parece que ser campeones del mundo de fútbol nos ha impregnado a todos de fuerza. Nada va mejor, excepto el estado de ánimo seguimos en paro y en crisis, y sin embargo nos sentimos un poco más altos, más guapos y más listos desde que el domingo un heroico equipo de españoles ganara la copa del mundo para España, sin individualidades ni divismos. Entre todos, con esfuerzo, honestidad y fe. Y también con la idea común de ser menos cada uno para ser más todos juntos. En fin como se ha dicho en todas partes, ha sido una verdadera lección deportiva y humana, que nos ha calado no sólo por ser campeones, sino por cómo se ha conseguido. Los chicos de la roja nos han elevado a todos moralmente, porque nos sentimos, con razón, parte de ese triunfo. Y es que sabemos que hemos hecho algo nosotros también; confiar, apoyarles, ilusionarnos, rezar, .. un país entregado y rendido ante su equipo, como tantos otros, librando con ellos "la única justa de las batallas" como dice Sakhira en su himno futbolero. Por tanto la copa es de todos los españoles que unidos han creído que era posible.
La verdad es que no me interesa demasiado el deporte ni entiendo el fervor y la pasión que provoca, pero siguiendo este mundial reconozco que he comprendido y aprendido mucho y no solo de fútbol. Me he sentido parte algo grande sin saber muy bien porqué y me puesto a gritar como una loca cuando marcaba la selección, he seguido cada partido desde el principio sin prejuicios y con ilusión, quizá contagiada por la alegría nacional.
También ha sido maravilloso ver la unión de toda España diciendo "Yo soy español, español, español..." dejando obsoleto el discurso separatista al que nos tienen acostumbrados nuestra vergonzosa clase política. Y es que parece que sí hay cosas capaces de unirnos a todos y hacernos sentir una nación por encima de las nacionalidades. Ha sido como el despertar de un país orgulloso de ser España. ¿Por cuanto tiempo? no sé pero es estupendo sentirse Español, español, español...ahora.
¡Que el espíritu de la roja os acompañe!

sábado, 10 de julio de 2010

De pelicula

Moon River - Breakfast at Tiffanys



Inolvidables fragmentos la película y la canción.
Por si quieres auyentar la vulgaridad y tienes un minuto, dos todo lo más. ;-)

viernes, 9 de julio de 2010

Mujeres fluidas

Cada mañana laborable miro mi armario y me pregunto, desesperada por la inutilidad del esfuerzo, qué ponerme con este calor sofocante para ir cómoda, mona y correcta a trabajar. También tengo este dilema si me surge cualquier evento que requiera arreglarse un poco. Todo me parece incómodo, demasiado ajustado, demasiado exagerado, muy vestido, poco arreglado... Y llego a la conclusión de que la ropa, para ser acorde con la mujer moderna, debería ser por encima de todo flexible, fluida y sobria, pero con gracia, subrayando la feminidad casi de refilón. Y no abogo por una imagen aburrida sino más bien funcional y minimalista, poniendo el acento creativo en un corte, una la tela novedosa, una combinación de prendas poco convencional, etc. pero en pequeñas dosis, sin sacrificar la realidad de las mujeres multifunción, que somos hoy casi todas.
Vestirse con esos criterios tiene además la ventaja de que funciona en cualquier momento de la vida ya que, a falta de otros adornos, sublima la personalidad por encima de otros valores que se pierden con el paso de los años. Además es un estilo que con retoques adaptados a cada cuerpo, edad y circunstancia, es posible para todas.
Y tras una reflexión tan facilita, vuelvo a mi armario matutino, y decido que se acabaron los trapos absurdos e inútiles que me epatan a primera vista. A partir de ahora usaré definitivamente mi sentido común para ir de compras y adquirir prendas como estas.
Bueno, quizá parecidas ;-)


"Jil Sander" dice que el minimalismo también es sexy.


"Classe" representa la perfecta combinación de fucionalidad y lujo. Para las más sibaritas.

De nuevo Jil Sander: menos es más, para estar impecable.

The Sartorialist: Estilo relajado para refrescar el mes más caluroso.


Kate Bosworth: sencillez también para la noche.


Eugenia Silva sin artificios. Una imagen moderna y real.

Fuente y fotos: Ellestreetstyle, The sartorialist, Hola.com

miércoles, 7 de julio de 2010

Gente con clase: Bonjour Tristesse

Bonjour Tristesse (1958) - Juliette Greco



En realidad sólo quería dejar este maravilloso fragmento de la película, pero una vez
aquí, sería injusto no recomendar también el libro más conocido de Fraçoise Sagan y contar mis impresiones, pues aunque lo leí hace años aún sigue en mi memoria. Lo encontré de vacaciones en la Provenza, en un mercadillo, y me llamo la atención inmediatamente, pero al ser una edición francesa no me atreví con él. Así que cuando llegue a Madrid lo busqué y con el recuerdo reciente del verano en la costa de Francia empecé a leerlo. Y ha sido una de las lecturas más deliciosas y que más desasosiego me han causado a un tiempo. Quizá porque sus personajes representan la cara y la cruz de la condición humana; son ricos y elegantes, pero débiles y escépticos, llenos de clase y encanto, pero perversos y amorales. Bajo la fortuna y el éxito social que les rodea se esconde un drama que les arrastra a la fatalidad, incapaces de superar las circunstancias y su propio egoísmo. Con ese telón de fondo podría ser una novela de amor y lujo, sin embargo, va mucho mas allá y profundiza en el alma de los protagonistas de un modo que te hace comprenderlos y desear redimir la amargura que hay en el fondo de sus corazones.
En fin, está claro que es una interpretación muy personal y subjetiva, pero lo que si es objetivo es que se trata de una historia muy recomendable que deja huella.

miércoles, 16 de junio de 2010

Poesía de cumpleaños para dos amigas



Quiero felicitar a dos niñas. Dos mujeres, dos amigas.

Son dos gotas de agua. Risueñas y gamberras.
Divertidas y fiesteras. Caprichosas y malvadas.

Con almas aun intactas. Llenas de sueños y esperanzas.
Con desengaños ya vividos y sufrimientos ya sentidos.

Y aun ríen y juegan como niñas. Ahora a juegos de mayores.
Felices a pesar de todo. Alegres como campanas.

Amigas de corazones inseparables y de apoyos inquebrantables.
Amigas desde la cuna. Amigas de verdad.



¡ FELIIIIIIZZZZZZ CUMPLEEEEEAAAAAAÑÑÑÑOOOOOOSS SS!!











martes, 15 de junio de 2010

Con clase

Françoise Hardy - Comment Te Dire Adieu?




Ayer vi, en una película muy interesante que recomiendo: "Las invasiones barbaras", un pequeño fragmento de Fraçois Hardy (Una cantautora y musa de los 60 en Francia) cantando la inolvidable "Tous les garçons et les filles" que tantos recuerdos me trae, pues siempre la ponían en mis fiestas adolescentes en plan "momento de transición al lento". Fraçois Hardy era una chica guapísima, con un aire dulce y rebelde a la vez, muy propio de la época. Enseguida sentí curiosidad por saber cual sería su aspecto actual y me encontré a la mujer que veis. No me defraudó pues me sigue pareciendo una de esas bellezas con contenido que tienen algo más que las respalda y por tanto no necesitan obsesionarse con parecer jóvenes. Más bien da la impresión de ser una mujer inteligente que con el paso del tiempo ha evolucionado sin perder su esencia, que es lo que te protege del aspecto de vieja, creo yo. ;-)

Por si queréis saber más
http://www.francoise-hardy.com/

jueves, 10 de junio de 2010

Mis clásicos favoritos: Rayas

Yo también estoy saturada de las rayas esta primavera, como no. Hay tal plaga, sobre todo entre las adolescentes, que es una tendencia ya quemada antes de acabar la temporada. Y sinembargo no puedo desecharlas porque me encantan. Son elegantes e informales y me recuerdan lugares y sensaciones increibles: El mar, la libertad, París... en mi armario siempre ha habido una camiseta de rayas, se llevaran o no. Las he usado toda mi vida. Me gustan sobre todo las clásicas marineras que compraba en las tiendas de náutica como Amarras pues, aunque hoy parezca mentira, no siempre se encontraban fácilmente. También me encantan para la casa. En las paredes en mi salón están desde hace 17 años, es decir, antes de que se pusieran de moda y cuando dejaron de estarlo. Y ahí siguen, no me interesa si se llevan o están pasadas, los clásicos trascienden la moda. Te gustan o no. Con eso basta. Yo para vestir las prefiero horizontales y marineras, en blanco y azul marino o negro.
Para la casa me gustan en vertical, anchas o finas y en cualquier color.
Aquí hay unos cuantos ejemplos de como llevarlas bien y de paso un poco de su historia contada por un historiador Francés (of course de nuevo!) y algunas curiosidades que vale la pena conocer. Como, por ejemplo, que el en el siglo XIII, el papa Alejandro IV ordenó a los carmelitas que las evitaran. O que las usaban las prostitutas, las adúlteras, los traidores, los verdugos y los leprosos y que de ahí viene el clásico traje de los convictos.



El talento y la modernidad de Coco Chanel recuperó las rayas para el mundo de la moda.






En los 50 y 60 tanto intelectuales como artistas hicieron de las rayas un uso habitual ¿Quién no asocia la imagen de Pablo Picasso a una camiseta de rayas? Audrey hepburn y Rafael Alberti también las usaron.




En decoración dan un aire personal y elegante a los ambientes.

Eugenia Silva propone en Elle este look como uno de sus uniformes básicos.



En moda este año son tendencia usada y abusada pero ¡Es tan difícil resistirse al aspecto afrancesado y chic que dan de unas rayitas marineras!



Las celebrities más copiadas también las usan sin complejos esta temporada.



EL OSCURO PASADO DE LAS RAYAS
ANGELINE GOREAU: The New York Times, especial para Clarín


Dado que actualmente se las asocia a los elegantes trajes sastre o a la indumentaria playera, cuesta imaginar que, en realidad, las telas a rayas ocultan un pasado accidentado.
Sin embargo, un ensayo realizado por el especialista en historia Michel Pastoreau revela que las figuras que mayores probabilidades tenían de lucir rayas en la literatura y la iconografía de la Edad Media eran las prostitutas, los verdugos, los traidores, las mujeres adúlteras, y los sirvientes codiciosos.

A los efectos de ilustrar el inveterado prejuicio que conformó los inicios de las rayas, Pastoreau describe los acontecimientos que tuvieron lugar tras el regreso de San Luis (el rey Luis IX) a Francia luego de cuatro desalentadores años en Tierra Santa.

En el transcurso de su fallida cruzada, San Luis había conocido a algunos discípulos de la orden carmelita, monjes mendicantes a quienes se reconocía de inmediato debido a sus capas rayadas. Vestimenta que homenajeaba, según cuenta la leyenda, a la capa chamuscada que el profeta Elías lanzó desde el carro de fuego que lo llevó al cielo.

A invitación del rey, los carmelitas volvieron con él a Francia en el verano de 1254. Sin embargo, a pesar de su protección, las capas rayadas de los mendicantes causaron tal indignación en París, que se los recibió con burlas e insultos. En los años siguientes el escándalo adquirió tales proporciones que el Papa Alejandro IV ordenó a los carmelitas que evitaran las rayas. Estos se negaron. La batalla prosiguió a medida que se sucedían los papas hasta que convencieron a los religiosos de que adoptaran hábitos blancos.

Al tiempo que se privaba a los carmelitas de la vestimenta que ellos habían elegido, se obligaba a otros a usar rayas como advertencia de su dudosa categoría, cosa que invitaba a los demás ciudadanos a apartarse. Pastoreau cita leyes que proliferaban tanto en el norte germánico como en el sur de Europa, las cuales recomendaban la ropa rayada para indeseables sociales como leprosos y herejes.
El Renacimiento concedió a las desafortunadas rayas un breve respiro de tanta ignominia y jugó incluso con su utilidad como elemento de diseño. Francisco I de Francia decidió que Clouet lo pintara vestido a rayas; Holbein retrató a Enrique VIII con similares vestiduras. Todo esto, sin embargo, no pasó de un mero flirteo.


Las rayas solo consiguieron poner un pie vacilante en el Viejo Mundo, por lo que emigraron a las costas americanas. Una vez que la rebelión norteamericana adoptó las rayas como símbolo de libertad, estas hicieron una entrada triunfal en Europa. La Revolución Francesa se identificó hasta tal punto con las rayas, que en la memoria quedaron unidas de manera indisoluble al símbolo tricolor. Incluso los ingleses, contra quienes se había esgrimido la raya revolucionaria original, empezaron a usar rayas en vestidos, levitas, chalecos, medias, cintas y todo otro accesorio que se considerara adecuado agregar al atuendo.

A pesar de la rehabilitación histórica de las rayas, su carácter marginal persistió: hasta bien entrado el siglo XX, las rayas se consideraban de rigor para los presos. Al mismo tiempo, también empezaron a adquirir nuevos significados. Pastoreau describe el rayado higiénico que se introdujo para ropa íntima como los pijamas; el rayado festivo, usado a menudo en la ropa infantil o los juguetes; y la raya náutica, que no tardó en adoptar la indumentaria playera. "En vísperas de la Primera Guerra Mundial", señala, "prácticamente no quedaba playa europea que no se hubiera convertido en un muestrario de rayas".

Pastoureau es una autoridad en heráldica medieval y se desempeña como director de estudios de la Ecole Pratique des Hautes Etudes de París. En un intento de comprender por qué el mundo medieval se sintió agraviado ante la vestimenta rayada de hombres dedicados a Dios, especula con que "el ojo medieval se concentraba de manera particular en la lectura por capas. Una imagen se creaba mediante la superposición de niveles sucesivos y, para leerla de manera adecuada, era necesario —a diferencia de nuestros hábitos modernos— empezar por el nivel inferior y, una vez atravesadas todas las capas intermedias, terminar en el nivel superior.

Con las rayas, sin embargo, tal lectura no es posible. No hay un nivel inferior y otro superior un color de fondo y otro de superficie. Hay un solo nivel bicromático dividido en igual número de rayas de colores alternados".

En la Edad Media, teoriza Pastoureau, las rayas evocaban asociaciones que estaban decididamente enfrentadas a lo que entonces se consideraba políticamente correcto. Para la mente medieval, la idea de la diversidad y las rayas estaban estrechamente relacionadas. Destaca que el latín medieval a menudo usa como sinónimos las palabras "rayado" y "variado", y nos dice que la cultura medieval desaprobaba la variación: "La forma sustantiva de ''varietas'' sirve para designar engaño, maldad y lepra simultáneamente". En la actualidad consideramos que la diversidad es algo deseable y, como consecuencia de ese cambio de valores, el status de las rayas experimentó una revolución.


A pesar de la aparente singularidad del tema que aborda, The Devil''s Cloth (La ropa del Diablo), el libro de Pastoreau, se inscribe en el marco de lo que en Francia ya se convirtió en una venerable tradición de "nueva" historiografía, que empezó por rechazar la historia de acontecimientos y regímenes, y fue evolucionando con parámetros cada vez más radicalizados y haciendo un ambicioso análisis de los datos de la experiencia.


La investigación de Pastoureau sobre la epistemología de las rayas es en buena medida parte de esa empresa. A pesar de su brevedad, llega al meollo de temas como el modo en que percibimos colores y diseños, y especula de manera interesante sobre si tales percepciones son naturales o culturales. No cabe duda de que el libro, que es al mismo tiempo jovial y erudito, va a ejercer su cuota de influencia. Yo, por ejemplo, nunca volveré a considerar que las rayas son algo inocente o liviano.


EFE fLondres. Un equipo investigador de la Universidad de York (Inglaterra) ha demostrado que la ropa estampada con rayas verticales crea la ilusión óptica de un cuerpo más voluminoso, en contra de la creencia popular de que éstas estilizan y las horizontales hacen parecer más gordo.
El estudio, liderado por el experto en percepción Peter Thompson, echa por tierra una teoría visual que ha hecho vender millones de prendas de vestir de rayas verticales en detrimento de las maltratadas horizontales.
Según publica el rotativo británico The Times, para llegar a esta conclusión, los científicos utilizaron 200 pares de fotografías de mujeres vestidas con prendas de rayas verticales y horizontales.

FUENTES Y FOTOS:
ANGELINE GOREAU: The New York Times, especial para Clarín (CLARIN.COM)
A propósito de The Devil''s Cloth, de Michel Pastoureau.
Nueva York, Columbia University Press. `

EFE Londres.
Chanel. Blanco. The Sartorialist. VintageandChic. Elleestreetstyle. Amazon