jueves, 30 de septiembre de 2010

Uniformes que funcionan: Vaqueros

La vida sigue. Está claro que la tristeza y el miedo a nada conducen a parte de a un agujero de difícil salida en el que he estado más de una vez y al que no quiero volver. Tengo callo en esto de los bajones y convivo desde siempre con la sensación de que la vida es una mierda, de que lo hago todo mal, etc. es mi naturaleza, así que siempre que me encuentro en esas penosas situaciones, sé que por mucho que las circunstancias me parezcan insalvables acabaré sacando la cabeza y tirando del resto de mi persona después. Esta vez también.

Primer día de Octubre. Me encanta este mes. Suele ser suave y si hay suerte pasa con días templados que se mezclan con auténticos días de verano. Vestirse es de lo más agradable porque puedes usar todo cuanto tienes según se presente el día. Aunque también hay a quien eso no le gusta nada, básicamente porque no sabe improvisar y se aturulla si se tiene que salir del patrón uniformado de la estación de turno.
De hecho la calle está llena de señoras y chicas vestidas totalmente fuera de lugar. Por ejemplo las riadas de adolescentes cocidas dentro de sus botas de borreguillo y sus cazadoras de piel de nueva temporada, por arte de Stradivarius, Berska, Blanco, Zara... contrastan con el grueso de la población femenina, mujeres que se empeñan en seguir con la sandalia y el pantalón de lino hasta bien entrado noviembre porque les da pereza "sacar la ropa de invierno" . Por supuesto también hay una minoría de adolescentes o maduras, absolutamente ideales en sus colecciones crucero sabiamente mezcladas con prendas de verano o invierno, dando lecciones de estilazo así, como si nada.
Pero como el mogollón de mujeres no pertenecemos al club de las Itgirls o Itwomen, me he puesto a buscar los uniformes más socorridos y favorecedores para la temporada de transición, y definitivamente me quedo con los vaqueros, porque hay mil modelos distintos y dos mil tonos entre azules, negros, grises, etc. así que nunca tienes bastantes y nunca te puedes cansar de usarlos. Además son versátiles, (Me encanta esta palabra!) van con todo, son ligeros pero no fríos y se pueden sofisticar tanto que se llevan del trabajo al teatro como si tal cosa, a poco que se les añada un blazer, una camisa y unos buenos taconazos. Y por supuesto un fular, un collar llamativo, pendientes grandes... ¡se me ocurren mil combinaciones para refinarlos!

Para ejemplos estos, que me encantan. Estas Itgirls lucen sus jeans de maravilla en eventos formales porque es sencillamente cuestión de elegir bien los accesorios y el maquillaje, peinado etc.
Así que ¿No sabes que ponerte? Pues es fácil, elige alguno de tus vaqueros porque son un uniforme que siempre funciona.
Fuente y fotos: http://www.elle.es/ estreetstyle, Olivia Palermo, Daniela Zannoti, Martina Klein,Aroha Sansano.






miércoles, 15 de septiembre de 2010

Miedos

Empieza el otoño. Tengo miedo.
Estoy asustada por no saber que debo hacer, como debo pensar, que camino debo tomar en este momento de mi vida. Es injusto pues se supone que en la madurez lo que se pierde de ilusión, fuerza y atractivo se gana en seguridad y serenidad para afrontar esta nueva etapa. Yo al contrario de lo que dice la regla, me siento perdida en casi todos los aspectos de mi vida. Y para colmo estoy cansada, muy cansada.
A estas alturas me pregunto si podría haberlo hecho todo mejor y la respuesta es un SÍ en mayúsculas que me deja KO. Quien me lea seguramente pensará que todos podemos hacerlo mejor, estoy de acuerdo pero en mi caso es que lo he hecho mal, mal, mal a juzgar por cómo me siento. Al menos en lo que a mí respecta, y por extensión repercute a mis allegados, amigos, compañeros y personas que pasan por mi vida. Y es que lo que hacemos cada día, por pequeño que sea va mucho más allá de lo que pensamos en el momento. Cada decisión, cada elección, cada acción entra en una especie de "cadena de favores" o de fastidios, o de desgracias que se va capilarizando y toca a quien ni siquiera imaginamos. Nuestra actitud diaria, sin ir mas lejos, consigue que alguien sea un poco más feliz o más desgraciado. Una gran responsabilidad que ignoramos para así poder hacer lo que nos da la gana. Ojalá yo me hubiera esforzado más, por mí y por los demás.
¿Por qué estoy así de pesimista hoy? Porque tengo miedo. Porque lo que veo en el horizonte es oscuro. Porque tengo que seguir luchando y no quiero. Porque tengo que aceptar los cambios y no tienen buena pinta. Porque mis ideas están evolucionando y mis valores se están tambaleando, y lo peor es que no les encuentro sustitutos aceptables. Porque tendría que haberlo hecho mejor, haber invertido más en mí, en una profunda formación que me ayudara a sostener mi fragilidad en los momentos de crisis, que han sido y son muchos. Aunque quién sabe, igual ni eso me hubiera salvado. Pero pienso que sí... en cierto modo.
Durante todos estos años iba caminando y creía que iba hacia algún lugar, posiblemente mejor, o no, quizá sólo caminaba porque no había más remedio. El caso es que ha llegado un momento en que ya no sé a donde voy, como un jamster en un columpio circular, me afano en caminar pero ¿a donde? No puedo seguir. Necesito una dirección nueva, y sin embargo estoy confusa y agotada.
Si hago un balance de la situación a día de hoy, esto es más o menos lo que puedo enumerar:

  • 47 años
  • un matrimonio bajo mínimos
  • una madre anciana y enferma
  • un trabajo que me hace infeliz
  • una situación económica inestable
  • un estado físico malo
  • un estado mental bajo
  • una crisis de identidad que no sé cómo abordar
  • 2 hijas que aún necesitan mi ejemplo, y a las que no puedo esconder ya nada
Al leer esta lista me doy cuenta de que es probablemente la lista básica de cualquier mujer madura estándar. Enumera los problemas que se tienen habitualmente a esta edad, y alguno adicional, producto de mi personalidad y mis circunstancias. Pero eso no me consuela. Me pregunto cómo enfrentarme a esta nueva etapa. ¿Acabaré neurótica y abandonada por todos? ¿Aún hay oportunidades para mí? ¿Dónde encontraré ilusión y fuerza? Será el otoño, la lluvia o la vuelta al cole lo que me produce este desconcierto.Todo pesa y soy pesimista. Eso dicen los míos. Esa es la vedad.
Hoy no quiero ser superficial ni optimista, no quiero luchar, no quiero hacer como que no pasa nada. Si que pasa y tengo miedo. Aunque todo puede ser peor, o mejor. "Mañana será otro día"

Imagenes: Edward Hopper: Latidos de soledad y Habitación de hotel. Manet: La ciruela con brandy

viernes, 10 de septiembre de 2010

¡¡Que barbaridad!!


Debo estar muy anticuada porque veo esta foto y de verdad que se me cae el alma a los pies al pensar en la cantidad de metrosexuales que proliferan hoy en día en el cine y en la vida. ¡Con lo que nos gustan a las mujeres los tíos de verdad! aunque pensándolo bien a ver quien es el guapo que se pronuncia y actúa como un un tío con dos coj... con la que está cayendo entre el sexo débil últimamente, complicado debe ser, hay que reconocerlo. El caso es que esta foto me tiene embobada, de verdad que la veo y me quedo como hipnotizada y sólo puedo utilizar una frase tan anticuada como apropiada para describir el atractivo de dos estrellas intemporales como estas: ¡¡Que barbaridad!!

Por cierto que la foto pertenece a la magnifica película "Dos hombres y un destino". Se trata de un western rodado en 1969, y es la primera de las dos películas en las que trabajaron juntos Robert Redford, Paul Newman. La película ganó cuatro Oscar, y cuenta la historia de los famosos ladrones de banco norteamericanos Butch Cassidy (Paul Newman) y su compinche The Sundance Kid (Robert Redford). Robert Redford creo en 1982 el Instituto Sundance, para jóvenes cineastas, el nombre lo saca del pistolero al que da vida en esta película. Tres años más tarde surge a raíz de esto el famoso festival de cine independiente del mismo nombre.

martes, 7 de septiembre de 2010

Zara mon amour

El fin de las vacaciones, el cierre de la piscina, el frío mañanero, la vuelta a la actividad cotidiana... se hacen más llevaderas pensando en lo que traerá de nuevo a nuestros armarios la temporada otoñal. En mi caso concretamente lo traerá Zara, que es el templo básico de mis vanidades. ¡¡Que bien que exista Zara!! Ya se que me odiarían las firmas y diseñadores de prestigio por decir esto, lo siento, por supuesto que adoro otras marcas que además son fuente y objeto de su inspiración, pero Zara es "lo más por menos", soy zaradicta, me siento orgullosa de que sea una firma española y gallega y de que las escuelas de negocio más prestigiosas del mundo estudien su modelo de negocio. Se me ocurren muchas razones para alabar esta gran empresa española que nos viste de novedades dos veces por semana, pero no me voy a enrollar con mi simpatía incondicional que además seguro que es de lo más polémica, pues ya se sabe que en general no se aprecia lo que se tiene, y siendo español menos. Solo diré que para mí, que pertenezco a la clase media-media, cada día menos pudiente y más consumista, Zara es la firma top que me concede la ilusión de comprar lo más cool del momento y poderlo pagar. Y ningún argumento en contra tiene tanto peso.

Conviene visitar a menudo su web porque es muy inspiradora, siempre tiene novedades y los estilismos están muy cuidados. Además ya se puede comprar on-line.
Esta es una selección de mis favoritos del mes, todos modernos y a prueba de edad, mas o menos ;-)

TRABAJAR

FINDE

SALIR



miércoles, 1 de septiembre de 2010

Gucci otoño invierno 2010: Elegante, simple y sexy

La colección de Gucci no puede ser más seductora, simple y elegante. La imagen representa a una mujer con ganas de serlo, cuidada y guapa, pero sin concesiones excesivas.
Personalmente me trasmite clase, aceptación y serenidad... es como si ella dijera:
"Soy una mujer y no prentendo ser otra cosa. Me gusto, me cuido, me interesa gustarte pero no me humillaré ni pervertiré y tampoco me complicaré demasiado para lograrlo, en cualquier caso no más allá de lo que me divierta y me haga sentir segura como persona. Al fin y al cabo esto es sólo moda, imagen, y yo soy mucho más, ¿O no lo ves?"
Simplificando: se trata de una colección llena de maravillosos básicos renovados. Tiene toques sesenteros y minimalismo de los 90 con un mix nuevo e impecable. Para mujeres que se sienten bien consigo mismas.

Aquí dejo lo que más me ha gustado y que coincide con lo más simple, como corresponde a mi estilo pero se puede ver entera en su web http://www.gucci.com/

Fuente e imágenes: www.gucci.com

jueves, 29 de julio de 2010

Picnic high class


Hoy me he levantado con ganas aventurarme a algún paraje idílico y dejarme llevar por la magia y energía de la naturaleza. Nada demasiado complicado, ni mucho menos. Soy de las salgo corriendo al ver una avispa. Todo soft, fácil y chic a ser posible. Estaría bien abrazarme a un árbol o rodar por una pradera como las de mis vacaciones infantiles en Galicia... En fin, creo que lo más aventurero que me pide el cuerpo es hacer un picnic. ¿Pero porqué nos gusta tanto ir comer y retozar al campo a los humanos? debe ser nuestra vena nómada. Nuestros instintos más básicos nos piden aire libre en vena y contacto directo con la madre tierra. ¿Quién no ha sentido, e incluso se ha dejado llevar, por ese momento sensual e indolente, posterior al apetito saciado en un almuerzo campestre? esa pereza feliz, mecida por el zumbido de los insectos, que da lugar a siestas intermitentes, intimas conversaciones y otros placeres.
Recuerdo que al comienzo del verano pensé que este año, en vez de organizar la clásica cena de amigos en el jardín, haría un picnic al atardecer, de esos que salen las películas inglesas high class, y que lo mismo lo organizan en el campo que en los jardines de su mansión. Vale que es un poco pretencioso comparar los cotagges british y sus hectáreas de maravillosas praderas con el minijardin de mi adosado, pero una vez colocado el atrezzo (mantas, velas y viandas) puede salir un sucedáneo bastante decente. Y sin salir de casa puedes comer sobre el césped y tumbarte después a charlar mientras observas el cielo de verano con una copa vino... es posible que la sensación sea tan intensa como si estuvieras en Mansfield Park o Brideshead. Bueno, está bien, me he pasado tres pueblos, ¡que más quisiera yo!

Pero no me diréis que la idea del picnic no es apetecible. Aunque muchos la asociarán con la etapa dominguera de nuestra infancia, el tuper y el filete ruso, lo cierto es que dándole un poco de glamour a la cosa puede resultar una actividad barata y muy reconfortante para el cuerpo y el espíritu. Creo que deberíamos hacer como los ingleses y lanzarnos la cesta al coche más a menudo para irnos a un bosque cercano, al parque de al lado o al jardín de casa, si es que hay. De mis picknis recuerdo especialmente el que organizamos en el cumpleaños de mi hija mayor, con algunos amigos en el Retiro. Hasta cava y flores llevaron. Resultó de lo más pintoresco. También hemos hecho unos cuantos de lujo. Y no me refiero al contenido, mas bien improvisado, sino al entorno, en los jardines de un Château perdido en el Loira. ¡Que maravilla! Un Atardecer veraniego, un lago en frente y un castillo detrás, esta vez sí a lo lejos. Para no despertar el recelo de los propietarios ni hacer de huéspedes horteras compramos algo discreto; vino, aperitivos, patés y quesos, fruta y un montón de velitas...mmmmm... ¡que recuerdos exquisitos!
Parece ser que el verdadero origen del pic-nic son las antiguas jornadas de caza medievales inglesas, tradición que se mantuvo hasta el Renacimiento, con grandes banquetes al aire libre. Posteriormente tuvo un resurgimiento durante la época victoriana ya para quedarse y extenderse a los americanos y demás mortales.
Según wikipedia: Picnic es una expresión inglesa heredada del francés pique y nique. Y se trata de una comida informal en un espacio abierto, al aire libre, preferiblemente en un lugar con una bonita vista panorámica, a base sándwiches, frutas, huevo duro, galletas, verduras o cualquier alimento que sea liviano y fácil de transportar, tradicionalmente en una canasta de madera....
Estaréis conmigo en que es mucho más que esto y si no mirad:

El buen cine, especialmente el inglés, ha dado escenas bellísimas de relajantes picnics, como el elegantisímo high class de Retorno a Brideshead.
En un Château del Loira nuestro picnic en el lago tenia un telón de fondo espectacular.
Uno de nuestros niños preparando el decorado para la cena campestre.

El arte de Botero no puede resistirse al encanto de un romántico picnic para dos.
Otra vez en el cine inglés, como no. Picnic en Hanging Rockc, aunque sus idílicas escenas esconden una trama inquietante y terrible.

Indudablemente en otros tiempos los picnics fueron más elegantes y pintorescos, como en los sofisticados años 20 y 30 donde la alegría de vivir no estaba exenta de una cuidada estética.
La polémica y premiada película americana Picnic retrata, valiéndose del escenario campestre, a la sociedad sureña americana de los 50.

Monet y Manet crean momentos mágicos en sus maravillosas pinturas de Meriendas campestres.
Aquí estamos, tirados en plena naturaleza. El menaje es directamente de super, pero el paisaje de 10, de verdad, increíble.
Después del almuerzo a algunos hiper activos les da por hacer el pino.
La cesta de mimbre, el mantel de cuadros y el vino son imprescindibles para montar un almuerzo con elegancia, este es en Hayde Park. ¡Menudo lujazo!
La moda, siempre en busca de nuevos escenarios también recrea la voluptuosidad en versión campestre. Este me recuerda a los que se organizaban la Francia del Rey Sol mientras el pueblo se moría de hambre (veasé la peli Vattel para hacerse una idea). Atrezzo de Cristian Lacroix para Vogue.
¿Un estiloso picnic en el Retiro de Madrid sin hacer nada? pues sí, si te lo puedes permitir, hay hoteles que te lo sirven así de bien. Este es de las chicas del Vogue.
Ya veis lo poco se necesita para una tarde relajadita.Un par de cojines y un poco de buen gusto ¿Apetece eehhh?.

Fuente e imagenes: Tommy Hilfiger, Vogue, pongameuncafe.blogspot, Gambrel fuentegobernantahotel.blogspot.es

lunes, 26 de julio de 2010

Impecables y modernas: El lujo suizo

Hoy es de esos pocos lunes que estoy de relativamente buen humor. Mis hijas han aterrizado de sus vacaciones en el extranjero no sólo con mejores "skills" que dirían en mi empresa, sino con mayor madurez e independencia después de exponerse a los retos, absolutamente medidos, de la distancia y la soledad. Además de este regalo que significa tenerlas cerca de nuevo y más listas, se suma la alegría de de las vacaciones inminentes, con su promesa de tiempo libre, sol y mar. ¿Se puede pedir más a la vida? pues no lo sé pero para mí es suficiente. Por el momento vivo este presente que me parece una verdadera suerte.

Y después de este preámbulo personal me meto de lleno en recomendar y alabar una firma que me apasiona y que se hace eco de lo que significa para mí el nuevo lujo: Akris.
Como ya sabe quien me conoce, en moda siempre opino que menos es más, y lo que me gusta en moda es simple, moderno y fácil. Por eso me esfuerzo en encontrar constantemente mujeres o firmas cuyo estilo sea un referente de lo que a mí personalmente me parece más interesante, siguiendo esta idea de la sencillez que creo fundamental hoy en día. Y esto es lo que hace esta firma suiza, de origen familiar: Promueve el nuevo lujo moderno, femenino y discreto a base de elegancia y una silueta sencilla y simple de combinar. Unas palabras de Su diseñador, Albert Kriemler, que resumen su filosofía: "para mí una colección ha tenido éxito cuando se valora en muchas culturas diferentes y es compatible con el estilo de vida de la mujer de hoy, independientemente de la edad o la nacionalidad"

He elegido algunos diseños para ilustrar esta entrada pero la verdad es que si os gusta lo que veis aquí os aconsejo visitar su web http://www.akris.com/ y ver su colección entera que es una delicia.


























lunes, 19 de julio de 2010

Héroes y ángeles de hoy

Me fascina pensar que hay tanta gente solidaria por el mundo. No importa la razón que les mueve, el caso es que están en todos los sitios donde hacen falta, dejándose la vida por los demás. Es simplemente increíble, maravilloso, grande. Deberíamos hablar de ellos cada día.
Tengo una amiga que dice que las personas somos malas por naturaleza y que nada ha cambiado desde los tiempos más remotos en cuanto a destrucción y violencia se refiere. Si rememoramos los acontecimientos más recientes como las últimas guerras o atentados la verdad es que entran ganas de darle la razón. Y no sólo eso, si pienso en mi jefe, mi vecina de al lado o en mí misma, también se la daría. Sin embargo hay tanta gente buena, gente que hace bien su trabajo o lo que sea que tiene que hacer cada día, y tanta que además de hacer eso, hace aún más... realmente no sé que pensar. Me cuesta creer que somos malos, prefiero pensar que tenemos un enorme lado oscuro que nos acecha dentro de la compleja identidad humana. Quizá lo que pasa es que la bondad resulta más difícil de ver porque es lenta y sus efectos discretos. Por otro lado la maldad es muy rápida y hace falta muy poca dosis para obtener resultados desmesurados. Sea lo que fuere no voy divagar más sobre un tema tan complejo y repetir las mismas cosas que todos sabemos ya de sobra. Os dejo un videoclip muy efectista con una preciosa canción a propósito del asunto. Merece la pena.

sábado, 17 de julio de 2010

"Yo soy español, español, español..."

El espíritu del mundial me acompaña este mes. Y es que parece que ser campeones del mundo de fútbol nos ha impregnado a todos de fuerza. Nada va mejor, excepto el estado de ánimo seguimos en paro y en crisis, y sin embargo nos sentimos un poco más altos, más guapos y más listos desde que el domingo un heroico equipo de españoles ganara la copa del mundo para España, sin individualidades ni divismos. Entre todos, con esfuerzo, honestidad y fe. Y también con la idea común de ser menos cada uno para ser más todos juntos. En fin como se ha dicho en todas partes, ha sido una verdadera lección deportiva y humana, que nos ha calado no sólo por ser campeones, sino por cómo se ha conseguido. Los chicos de la roja nos han elevado a todos moralmente, porque nos sentimos, con razón, parte de ese triunfo. Y es que sabemos que hemos hecho algo nosotros también; confiar, apoyarles, ilusionarnos, rezar, .. un país entregado y rendido ante su equipo, como tantos otros, librando con ellos "la única justa de las batallas" como dice Sakhira en su himno futbolero. Por tanto la copa es de todos los españoles que unidos han creído que era posible.
La verdad es que no me interesa demasiado el deporte ni entiendo el fervor y la pasión que provoca, pero siguiendo este mundial reconozco que he comprendido y aprendido mucho y no solo de fútbol. Me he sentido parte algo grande sin saber muy bien porqué y me puesto a gritar como una loca cuando marcaba la selección, he seguido cada partido desde el principio sin prejuicios y con ilusión, quizá contagiada por la alegría nacional.
También ha sido maravilloso ver la unión de toda España diciendo "Yo soy español, español, español..." dejando obsoleto el discurso separatista al que nos tienen acostumbrados nuestra vergonzosa clase política. Y es que parece que sí hay cosas capaces de unirnos a todos y hacernos sentir una nación por encima de las nacionalidades. Ha sido como el despertar de un país orgulloso de ser España. ¿Por cuanto tiempo? no sé pero es estupendo sentirse Español, español, español...ahora.
¡Que el espíritu de la roja os acompañe!

sábado, 10 de julio de 2010

De pelicula

Moon River - Breakfast at Tiffanys



Inolvidables fragmentos la película y la canción.
Por si quieres auyentar la vulgaridad y tienes un minuto, dos todo lo más. ;-)

viernes, 9 de julio de 2010

Mujeres fluidas

Cada mañana laborable miro mi armario y me pregunto, desesperada por la inutilidad del esfuerzo, qué ponerme con este calor sofocante para ir cómoda, mona y correcta a trabajar. También tengo este dilema si me surge cualquier evento que requiera arreglarse un poco. Todo me parece incómodo, demasiado ajustado, demasiado exagerado, muy vestido, poco arreglado... Y llego a la conclusión de que la ropa, para ser acorde con la mujer moderna, debería ser por encima de todo flexible, fluida y sobria, pero con gracia, subrayando la feminidad casi de refilón. Y no abogo por una imagen aburrida sino más bien funcional y minimalista, poniendo el acento creativo en un corte, una la tela novedosa, una combinación de prendas poco convencional, etc. pero en pequeñas dosis, sin sacrificar la realidad de las mujeres multifunción, que somos hoy casi todas.
Vestirse con esos criterios tiene además la ventaja de que funciona en cualquier momento de la vida ya que, a falta de otros adornos, sublima la personalidad por encima de otros valores que se pierden con el paso de los años. Además es un estilo que con retoques adaptados a cada cuerpo, edad y circunstancia, es posible para todas.
Y tras una reflexión tan facilita, vuelvo a mi armario matutino, y decido que se acabaron los trapos absurdos e inútiles que me epatan a primera vista. A partir de ahora usaré definitivamente mi sentido común para ir de compras y adquirir prendas como estas.
Bueno, quizá parecidas ;-)


"Jil Sander" dice que el minimalismo también es sexy.


"Classe" representa la perfecta combinación de fucionalidad y lujo. Para las más sibaritas.

De nuevo Jil Sander: menos es más, para estar impecable.

The Sartorialist: Estilo relajado para refrescar el mes más caluroso.


Kate Bosworth: sencillez también para la noche.


Eugenia Silva sin artificios. Una imagen moderna y real.

Fuente y fotos: Ellestreetstyle, The sartorialist, Hola.com

miércoles, 7 de julio de 2010

Gente con clase: Bonjour Tristesse

Bonjour Tristesse (1958) - Juliette Greco



En realidad sólo quería dejar este maravilloso fragmento de la película, pero una vez
aquí, sería injusto no recomendar también el libro más conocido de Fraçoise Sagan y contar mis impresiones, pues aunque lo leí hace años aún sigue en mi memoria. Lo encontré de vacaciones en la Provenza, en un mercadillo, y me llamo la atención inmediatamente, pero al ser una edición francesa no me atreví con él. Así que cuando llegue a Madrid lo busqué y con el recuerdo reciente del verano en la costa de Francia empecé a leerlo. Y ha sido una de las lecturas más deliciosas y que más desasosiego me han causado a un tiempo. Quizá porque sus personajes representan la cara y la cruz de la condición humana; son ricos y elegantes, pero débiles y escépticos, llenos de clase y encanto, pero perversos y amorales. Bajo la fortuna y el éxito social que les rodea se esconde un drama que les arrastra a la fatalidad, incapaces de superar las circunstancias y su propio egoísmo. Con ese telón de fondo podría ser una novela de amor y lujo, sin embargo, va mucho mas allá y profundiza en el alma de los protagonistas de un modo que te hace comprenderlos y desear redimir la amargura que hay en el fondo de sus corazones.
En fin, está claro que es una interpretación muy personal y subjetiva, pero lo que si es objetivo es que se trata de una historia muy recomendable que deja huella.