Mostrando entradas con la etiqueta madurez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta madurez. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de marzo de 2010

Looks sin edad para mujeres reales


Otro lunes que me siento como una colegiala desdichada. “I don’t like mondeys” ¿Os acordáis de aquella canción ochentera que era como un himno? No puedo evitarlo, me da vergüenza reconocerlo porque es infantil pero que queréis, me superan y me pesan los lunes.
Mi finde ha sido coocun total, me lo he pasado entero en vaqueros y zapatillas de deporte, relajada y sin salir de casa. Tan solo compré un par de libros de diseño y algunas revistas de moda pues no hay nada que me guste más que ojearlos mientras desayuno y escucho música clásica frente a mi jardín… ¡Dios mío que gustazo! es un momento mágico.
La moda que llega me encanta, es divertida, sexy, agresiva, sobre todo por los taconazos con plataformas que nos transforman literalmente en otra mujer. Sin embargo mi inspiración no viene de lo que he visto en las tendencias sino en la calle, bueno en los blogs callejeros o"streetstyle" que suena más cool. Lo que hoy me seduce es una imagen relajada y sutil de la feminidad, quizá más acorde con mi personalidad y circunstancias.
Se trata de la elegancia simple y clásica, la de toda la vida aunque actualizada, gracias a un guiño a la tendencia o la personalidad de la mujer que la lleva.
Estas dos conjuntos representan para mi el ejemplo perfecto de un look diez y os explico por qué:
Son cómodos y reales (nada disfraza, aprieta, tortura… )
Son sencillos (líneas simples y sueltas, funcionan casi para cualquier cosa)
Son elegantes (colores serenos, un toque dorado, un moño flojo, un pañuelo)
Son modernos (Proporciones actuales, zapatos de tendencia o personales)
Son flexibles y no tienen edad ni peso (lo cual no quiere decir que si eres joven y delgada no te queden mejor, obvio!

No quiero parecer un anuncio de Dove pero la verdad es que las mujeres que me admiran son bellezas reales, no digo que no se compliquen a veces, pero como juego, no como estilo de vida. ¿Estáis de acuerdo conmigo? Besos de marzo
Inspiración y fotos: ELLE Y www.its-acoolife.com

Quiero este look aunque sea madura



Quiero este look!! Creo que no pido mucho, no es estrafalario ni demasiado llamativo, es moderno, sencillo y con un toque sexy, las tres condiciones que definen el tipo de moda que me interesa. El problema es:
¿Mi cuerpo se acerca remotamente al de ella? No
¿Aun teniéndolo similar, puede una mujer de 46 vestirse así? No

Pero ¿Por qué? Pues porque tratar de despertar el interés del sexo opuesto de forma evidente después de cierta edad suele ser patético, a no ser que seas Sharon Stone y aun así…
Físicamente, lo peor de envejecer hoy, como dije en mi primer post, es perder el atractivo sexual. Puede parecer que soy materialista, pero según mi teoría si no fuera por la atracción sexual, ellos ni nos mirarían a la cara. No digo que luego no se desarrollen otras razones que nos unen y hasta nos aten de por vida, pero a priori es lo que hay, por eso creo que Dios hizo que la sexualidad fuera una fuerza tan potente. Sino ¿de qué íbamos a interesarnos los unos por los otros, siendo tan antagónicos? Nos habríamos extinguido sin duda. Y es que al fin y al cabo las mujeres tenemos mas desarrollados los sentimientos, imagino que por la posibilidad de la maternidad lo que puede que nos acerque más a ellos. Pero respecto a los hombres, si no fuera por el sexo que les obliga a estar permanentemente pensando en nosotras, os digo que no le veíamos el pelo, y hasta nos harían la guerra. En fin me estoy enrollando con un tema que no viene al caso, en otra ocasión haré una disertación para explicarme mejor y no ofender a nadie. Ok?
Vale seamos realistas y volvamos al modelito, lo cierto es que solo hay que cambiar las sandalias porno-guerreras por algo más elegante y discreto y desajustar un poco los vaqueros… pero entonces ya no tiene gracia, porque esos son los dos guiños novedosos y sexys del look, el twinset de chica formal contrasta con la agresividad de resto, y eso es lo que “mola” que diría mi hija pequeña. Bueno luego está también el toque retromoderno de las gafas y el bolso que me los puedo permitir porque no son sospechosos de despertar nada. Lo que quiero decir es que pasados los 40, y a pesar de que son los nuevos 30 según las “revistas especializadas”, puedes llamar la atención de tus colegas femeninas por fashión, pero cuidado con toda clase de reclamo sexy en tu ropa e imagen general o atente a las consecuencias. Quizá llames la atención, sí, pero por patética y buscona, bueno estoy exagerando un poco pero creo que por ahí van los tiros.
Pese a lo que digo yo aún busco ese "sugerir velado" en mi aspecto, pero tan velado que igual lo noto solo yo.
En fin, no me rindo, trataré de hacerme con este look en versión madurita y comprobaréis los daños. Besos.
Fuente:Elle Streetstyle

martes, 2 de marzo de 2010

La imagen, atractiva, divertida, peligrosa

Sé de sobra que cuidar las apariencias siempre fue importante por razones obvias, pero a día de hoy parece que es lo único que cuenta y esto es algo que nos engancha y esclaviza al mismo tiempo, porque vale, reconozcamos que es divertido como medio, pero convertido en un fin en si mismo, como pasa ahora, es algo claramente peligroso, pues nos aleja de fines más elevados y trascendentes para los que estamos destinados, aunque solo sea para procurarnos paz y felicidad. Y es que en los últimos tiempos las sociedades ricas cultivamos la imagen de forma compulsiva, dejando de lado otros valores que nos harían mucho más felices y por tanto mejorarían de verdad la imagen que tenemos de nosotros mismos. Pero anestesiados como estamos por un consumo desenfrenado y desencantados de los ideales del pasado nos hemos convertido en seres superficiales e individualistas que nos emperramos en el buscar el placer de lo inmediato a cualquier precio.
La juventud, la belleza física, el lujo, aunque sea de todo a cien, son los nuevos iconos, el súmmun del éxito social, a los que de una u otra forma aspiramos todos, como borregos manipulados por las multinacionales a base de inyecciones diarias de estupidez envuelta en sedas, en medios que todo lo abarcan.
Y es que sólo hay que zapear un poco para darse cuenta de que nos enfrentamos a una sociedad en la que prima la imagen vacía de contenido. Realitys y programas rosas donde manadas de personajes guapos e hipermaqueados se pasean con looks horteras, sin saber muy bien que hacer, a parte de perder la dignidad de cualquier forma posible, con tal de lucir sus palmitos repletos de artificios.
Al margen de estos y otros desastres que no vienen al caso, este horror colectivo de ser guapo "por encima de los cuernos de la luna" convierte en un terrible drama el inevitable paso del tiempo, sobre todo porque se lleva nuestro atractivo sexual, algo imperdonable en una sociedad sexualizada hasta el esperpento.
Llegados a este punto la mujer se lleva la peor parte, pues pese al progreso feminista y como máximo exponente del deseo sexual, siente que se queda fuera cuando se hace mayor, rechazada porque su aspecto ya no da la talla, porque no posee el don mas valorado que existe: la juventud.
Doy por hecho que la mayoría estamos alineadas en semejante sin sentido, y aunque las mujeres maduras estamos ahora más guapas y preparadas que nuestras antecesoras no tenemos ni de lejos posibilidades de competir con las increíbles veinteañeras de hoy, en términos de imagen.
Me aterra más que nada la desesperación con la que algunas señoras se lanzan a la búsqueda de la juventud perdida, usando todos los "avances" para seguir siendo deseables hasta el infinito y más allá… en mi opinión con resultados desastrosos en muchos casos.
¿Pero entonces, debemos resignarnos y renunciar a ser atractivas? no creo que se trate de eso, sino mas bien de aceptarnos y desde la aceptación sacar partido a nuestro aspecto y realzarlo sin obsesionarse porque es una batalla perdida de antemano. Ir a un tiempo potenciando nuestra "belleza interior" sí, se que suena a eslogan facilón pero es lo que llevamos dentro lo que nos adornara en esta etapa más que en ninguna otra lo que nos puede diferenciar y dar "valor añadido" que diría un vendedor de alto estanding.
En cualquier caso el tema me preocupa y me interesa, entre otras cosas porque soy una de esas mujeres que ha vivido intentando gustar y gustarse por dentro y por fuera y a menudo me he quedado a medias y frustrada en el intento. Ahora que soy mayor de verdad me pregunto ¿vale la pena tanto esfuerzo para contentar a todos, para ser lo que la sociedad demanda a los cuarenta y tantos? Además, pero que coñ.. demanda esta sociedad a la mujer mayor, si es socialmente inexistente. O al menos yo tengo esa sensación.
Este blog nace desde la desorientación y la fragilidad y está dedicado a las mujeres que como yo, se sienten un poco perdidas en estos tiempos tan curiosos en los que nos ha tocado ser maduras.
Únicamente me propongo buscar y profundizar sobre la imagen externa e interna que de nosotras tiene la sociedad y lo más importante, la que tenemos nosotras mismas. Lo haré a través de las mujeres en general, jóvenes y viejas. Las que me gustan y me disgustan, las que conozco personalmente y las que todos conocen, mis hijas, sus amigas, las mías, yo misma... Cualquiera que me inspire hoy o hace 1000 años me vale, que más da, mi intención es divagar, invitar a la reflexión y compartir mi lío mental. ¿Alguien se apunta?
Besos a todas.
Fuente: Fotolog

lunes, 1 de febrero de 2010

Empezar...

Creo que he empezado esta aventura porque que me asusta hacerme mayor, mayor de verdad. Me da miedo entrar en la edad invisible de la menopausia, cambiar de aspecto, de vida... 46 años y dos hijas mayores me obligan al cambio, eso está claro, pero afrontarlo con sabiduría es otra cosa. Como soy una pesimista crónica veo difícil el transito. Además a mi alrededor hay algunos ejemplos desastrosos que me recuerdan la necesidad de llevar los “deberes hechos” y yo creo que los tengo a medias. Por eso quiero hacer algo para ponerme al día. ¿Y que entiendo por ponerme al día? pues pararme a pensar más sobre las cosas, buscar lo que llevo dentro, recuperar el tiempo perdido, o mejor dicho entregado, en estos años. ¿Escribir un blog me puede ayudar? Veremos...
En cualquier caso me hace mucha ilusión crear este blog que empiezo a modo de diario, partiendo de lo cotidiano y superficial del día a día. No contaré mi vida, que no tiene nada de particular, mas bien espero que sea un rincón al que poder acercarme de vez en cuando y reflejar lo que me interesa, me divierte o simplemente me parece útil, tomando la imagen de la mujer madura como hilo conductor y excusa.

Por contar algo sobre mí, pertenezco a esa clase de mujeres de mediana edad que tienen una familia y un trabajo fuera de casa y por tanto una mente dispersa por las múltiples ocupaciones y preocupaciones diarias. No hay razón para ser ser bloguera, soy consciente, pero me encanta la idea porque escribes cuando quieres, lo que quieres, es gratis y nadie puede echarte. Para mí es un medio perfecto. Siendo muy positiva y sincera os diré que también pretendo que este cuaderno sea un ejercicio de introducción para dar un giro profesional y orientarme a mi vocación y formación en moda y diseño, abandonada durante demasiados años. Pero quien sabe en que acabará, seguramente me enrollaré a divagar sobre lo divino y lo humano. En todo caso hacer esto me da ese puntito de protagonismo que apetece a mi vanidad, muy devaluada en los últimos tiempos, por cierto.
Gracias de antemano a todos los amigos etc. que en algún momento me dediquen su tiempo y me aporten sus opiniones, ideas, etc. os aseguro que serán muy apreciadas para seguir adelante.
Voy con mi primer post.